Un acompañamiento sabroso y fácil, preparado con burgol grueso, cebolla y una base de tomate y pimentón que absorbe todos los aromas durante la cocción.
Calentar el aceite de oliva y la mantequilla en una olla de fondo grueso. Cocinar la cebolla y el pimentón verde a fuego medio hasta que estén tiernos.
Añadir el concentrado de tomate y la pasta de pimentón. Cocinar durante 1 o 2 minutos, removiendo para desarrollar su sabor.
Incorporar el burgol y mezclar durante 1 minuto para cubrir cada grano con la preparación.
Agregar el caldo caliente, el comino, la sal y la pimienta. Llevar a ebullición suave.
Tapar, bajar el fuego al mínimo y cocinar entre 12 y 15 minutos, o hasta que el líquido se haya absorbido y el burgol esté tierno.
Apagar el fuego y dejar reposar tapado durante 10 minutos.
Separar los granos suavemente con un tenedor y terminar con perejil fresco si se desea.
Acompañar carnes asadas, pollo, verduras rellenas o servir como plato ligero junto a yogur y ensalada.